Sencillos consejos para proteger tu cabello del frío y recuperar una melena radiante.
El invierno es una verdadera prueba para el cabello. El frío lo vuelve seco, quebradizo y eléctrico. Aquí tienes algunos consejos y remedios muy sencillos que te ayudarán a mantener - o a recuperar - un cabello sano durante todo el invierno.
Cómo elegir bien tu champú :
- Utiliza un champú adaptado a tu tipo de cabello. Incluso en invierno, un champú nutritivo para cabello seco no hará que tu cabello brille más si es de naturaleza grasa.
- Atención: para seguir siendo eficaces, los champús tratantes (para cabello graso, anticaspa...) deben usarse alternando con champús neutros.
- Los acondicionadores aportan flexibilidad al cabello y permiten depositar una película protectora contra las agresiones externas. Es mejor usar uno al menos una vez a la semana en invierno. Si tienes el cabello graso, aplícalo solo en el largo y las puntas.
- Termina el lavado con un chorro de agua fría para dar brillo a tu cabello y evitar los choques térmicos con el exterior.
Combatir el cabello eléctrico:
- Por la mañana, antes de exponerte al frío: sobre el cabello limpio y seco, aplica tres o cuatro gotas de aceite de oliva, aceite de jojoba o aceite de argán. Tu cabello estará así nutrido y protegido durante el resto del día.
- También puedes usar un concentrado nutritivo sin aclarado como el Agent Secrèt Crème de jour Lissante Etape 5 - Frizz Ease de John Frieda por ejemplo (unos 10 euros) o el cuidado intensivo para largos y puntas de Dove (unos 5 euros).
- Una mascarilla casera: mezcla un yogur de leche entera y un huevo, luego aplica esta mezcla sobre tu cabello lavado, aclarado y escurrido. Deja actuar unos 15 minutos y luego enjuaga abundantemente. Tu cabello estará así protegido contra la electricidad estática durante casi una semana.
- No uses secador de pelo.
Vigila tu alimentación:
¡Así es! La alimentación es muy importante si quieres cuidar tu cabello de forma eficaz y duradera. Así estará nutrido y protegido desde el interior.
Consumir muchas vitaminas del grupo B, hierro, zinc, azufre y proteínas:
- Los huevos y las lentejas contienen estos cinco elementos.
- El germen de trigo, la levadura de cerveza, los cereales integrales y las verduras de hoja verde son particularmente ricos en vitaminas B, que permiten renovar las células capilares.
- La carne de res, el perejil, los mejillones... son ricos en hierro, que oxigena las raíces.
- Las proteínas ( carnes, nueces, legumbres...), el zinc ( lentejas, mariscos, yemas de huevo...) y el azufre ( soja, camarones, arroz integral...) participan en la formación de la queratina, componente principal del cabello.
- Puedes recurrir a los complementos alimenticios si no tienes tiempo de alimentarte correctamente.
- Por ejemplo: la falta de vitamina B6 hace que el cabello se vuelva quebradizo e incluso puede provocar su caída a largo plazo.
Consumir suficientes ácidos grasos esenciales y omega 3:
- Se encuentran en los aceites vegetales vírgenes y de primera presión en frío (aceite de girasol, de borraja, etc.), los huevos, los lácteos, el hígado, los productos del mar (pescados como el salmón, el fletán y la caballa, por ejemplo) y algunos aceites vegetales como el aceite de nuez, de lino, de soja...
- Una deficiencia de estos nutrientes hace que el cabello se vea opaco.
crédito: Foto de Andrea Piacquadio: https://www.pexels.com/fr-fr/photo/femme-porte-une-veste-de-costume-noir-photographie-818819/